Quise reducir al mínimo toda la carga, empezando por mi cuerpo, mis manos, mi mente. Me amputé el cansancio, me aspiré el dolor, me limé la angustia. Quise ambientarme de tal forma que cuando me mirará al espejo sólo fuera un pájaro, una línea de tinta arrojada al espacio, un gesto, una palabra vaciada de significados. Pero no fue posible, la mujer que soy se estaba haciendo pedazos contra mis caras ocultas.
1 comentario:
no sé en cual de estos tres últimos dejarte un mensaje... me encanta el color... el pájaro, mañana, la tinta, el calor...
me voy contento a terminar con este año...
besos
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