Mostrando las entradas con la etiqueta Microrrelatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Microrrelatos. Mostrar todas las entradas

domingo, agosto 14, 2016

El arte del microcuento

Decir mucho con casi nada. Algo así como condensar. Comparto con ustedes un microcuento que me encontré vagando por la red, y que -a mi modo de ver- se adapta a la perfección a la idea del microrrelato, destacándose por su belleza. 

“Y dejó volar su alma, sólo para volverla a ver, en algún lugar del universo, donde el amor brilla más que las estrellas”. 

domingo, julio 24, 2016

Irse

Ella emprende un viaje hacia nunca más. Ella sabe que su partida puede aumentar la tristeza de algunos. Pero entiende que es necesario irse para nacer de nuevo. En algún hospital de alguna parte, nace una niña con cuarenta años. 

domingo, julio 17, 2016

Independencia



Opal trenza su pelo con suavidad. Nada la urge ni la detiene. En pocas horas le presentarán a su futuro marido. Sigue trenzando su cabellera, la que roza el piso. Cientos de trenzas oscuras se van amontonando en su cabeza. Las termina con un moño rojo o azul, según tenga ganas. Opal tiene catorce años. Algunos dicen que es bruja como su madre. Abren la puerta, y entra el jefe de la tribu, quien le informa que su esposo murió devorado por un cocodrilo. Opal siente un enorme alivio. Deshace las interminables trenzas, y se rapa. A partir de ahora no será jamás el botín de ningún desconocido. Con los años se convertirá en la líder de su grupo, y distintas generaciones hablarán de ella, de la primera mujer pelada de la tribu. 


viernes, julio 15, 2016

Las enfermas

Después de siglos de copular con la misma mujer, el vampiro había dejado de desearla. Cansado de la juventud eterna, las enfermas comenzaron a parecerles sensuales. Su miembro viril empezó a excitarse al observar la podredumbre humana. Las cancerosas eran las que más loco lo volvían, las que más gritaban de placer en los últimos minutos de vida. Se estaba transformando en un pervertido, y no le importaba. Su última amante murió lamiéndole el falo, mientras una hemorragia interna se la llevaba. Sin darse cuenta, se había convertido en la muerte. 

La envidia

 Y la envidia se vistió de mujer oscura, se maquillo los parpados, se miro en el espejo, Se ajusto los botones de un traje viejo y raído, ...