N. decide detener el paso del tiempo. Al igual que el retrato de… hace un pacto con el Diablo o con alguien de la oficina de Malos permanentes. Pasan los años, físicamente no envejece pero su alma se pudre. Cuando está por morirse, se da cuenta del error más grave que cometió. No haber vendido su alma por una buena historia. Así se habría asegurado la inmortalidad.
2 comentarios:
Usted qué opina...
Tenes razón, Clara. Mejor un best seller tipo Código da Vinci, aunque aún no lo leí. No sé la temática me resulta difícil de digerir para una novela.
Un abrazo grande.
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