domingo, abril 23, 2006

Cielo verde

Dicen de la plegaria
de los ojos,
que un día cualquiera
un arlequín
subió una escalera
a lo alto
del cielo verde
y cuando cayó,
rompió
la huerta
en donde
mis pensamientos
se agrietan contra la pared

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mata su luz un fuego abandonado.
Sube su canto un pájaron enamorado.
Tantas criaturas ávidas en mi silencio
y esta pequeña lluvia que me acompaña.

tu voz
en este no poder salirse de las cosas
de mi mirada
ellas me desposeen
hacen de mí un barco sobre un río de piedras
si no es tu voz
lluvia sola en mi silencio de fiebres
tú me desatas los ojos
y por favor
que me hables
siempre.

en la otra orilla de la noche
el amor es posible
-llévame-
llévame entre las dulces sustancias
que mueren cada día en tu memoria

A.P.
Inevitable tiempo de despedida.

La envidia

 Y la envidia se vistió de mujer oscura, se maquillo los parpados, se miro en el espejo, Se ajusto los botones de un traje viejo y raído, ...