Quisimos marcharnos por el brillo del espejo mientras rompíamos la melancolía y gastábamos nombres absurdos en la pared. Me llamaste Milagros, me vestiste de princesa y con el tiempo te aburriste de mis juegos de té. Entonces colgaste mi rostro dado vuelta y comenzaste a escribir poesía sin nombrarme. Yo había muerto de frío en una película gris y blanca que nunca te gustó.
2 comentarios:
Invitación a una gala por conocer,
Romeo debe morir.
romeodebemorir.blogspot.com
Visitaremos la gala, entonces. :)))
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