domingo, marzo 19, 2006

19/3

Espacios interiores. ¡Quiero silencio, silencio y nadar en la piel del poema que apenas percibe que soy su madre! “Hijo”, le grito, mientras M. ensucia mis momentos de palabras con su agresividad de todos los días.

1 comentario:

Isabel Bertossi dijo...

Gracias, linda. Si, tenés razón, agria es la palabra. Demasiado para mi gusto. ;)

Un abrazo grande.

La envidia

 Y la envidia se vistió de mujer oscura, se maquillo los parpados, se miro en el espejo, Se ajusto los botones de un traje viejo y raído, ...