domingo, diciembre 03, 2006

A la madre que no estuvo ahí

¡Cuántas bocas pronunciando tu nombre,
cuántas huellas revelando tu sombra!

Oh, si apenas
tu corazón de mujer madre
arropa en sus senos a una estrella.

Eras arena, inaccesible,
viéndonos como niños,
nos dabas cuerdas:

juguetes de antaño
que se enamoran
del recuerdo del viento

y estalla la vida en tu cuerpo,
robándose la noche,
nos regalas un cuento

¡Mamá que nunca tuve,
ahí van mis versos!






2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que fiesta, que deleite!
celebro tu bondad desparramada en letras!

Isabel Bertossi dijo...

Ey, muchas gracias por tus palabras.
Un abrazo de viernes feriado.

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