Muchos dicen que el mundo está cambiando y que los arquetipos de lo femenino y lo masculino han sido abandonados para dar paso a la tan mentada igualdad sexual. Algunos hablan de un nuevo tipo de hombre, más preocupado por sus emociones y su estética. Sin embargo, salir a comer afuera con tu novio puede tirar abajo años de lucha feminista y de revolución sexual.
El lunes a la noche fuimos a cenar afuera con Fabián, mi novio. El mozo se dirigió a Fabián en todo momento. Yo no existía. Estaba pintada al óleo. La única vez que fui objeto de su atención fue cuando se dignó a alcanzarme los aderezos y la cuchara para la ensalada, elementos que ni siquiera le había pedido. Pero era de suponer que siendo la mujer, tenía que condimentar, revolver y servir la ensalada. Fabián, el hombre y según la concepción del mozo, estaba para elegir y ordenar la comida. Al finalizar la cena, el mozo sólo interrogó a mi pareja por el gusto de la misma. Yo seguía siendo parte del decorado. ¡Condimentar y servir no debería ser una cuestión de géneros!
No obstante, y a pesar de mi desventura culinaria, aprovecho para desearles a todas las lectoras de este blog un muy feliz día de la mujer. Ustedes se lo merecen.
El lunes a la noche fuimos a cenar afuera con Fabián, mi novio. El mozo se dirigió a Fabián en todo momento. Yo no existía. Estaba pintada al óleo. La única vez que fui objeto de su atención fue cuando se dignó a alcanzarme los aderezos y la cuchara para la ensalada, elementos que ni siquiera le había pedido. Pero era de suponer que siendo la mujer, tenía que condimentar, revolver y servir la ensalada. Fabián, el hombre y según la concepción del mozo, estaba para elegir y ordenar la comida. Al finalizar la cena, el mozo sólo interrogó a mi pareja por el gusto de la misma. Yo seguía siendo parte del decorado. ¡Condimentar y servir no debería ser una cuestión de géneros!
No obstante, y a pesar de mi desventura culinaria, aprovecho para desearles a todas las lectoras de este blog un muy feliz día de la mujer. Ustedes se lo merecen.