domingo, marzo 11, 2007

La enamorada

El tiempo subasta palabras traficadas de equinoccios
y la noche como un hombre de sal se deja correr
entre las manos de una mujer,
por cuyo costado más agudo,
huyen los pájaros más altivos,
adentrando sus picos
en este corazón
enardecido

2 comentarios:

J.Huerta dijo...

Precioso poema.

Isabel Bertossi dijo...

¡Muchasssssss gracias!
Abrazo.

La envidia

 Y la envidia se vistió de mujer oscura, se maquillo los parpados, se miro en el espejo, Se ajusto los botones de un traje viejo y raído, ...